Suscripción

25 septiembre 2014

OPERACIÓN SALIDA


Llegó el momento. Pliego el chiringuito y finiquito a regañadientes un verano marcado por el amor y el desamor de nuestros famosos. Casi tres meses de chapoteos, calentones en alta mar, rupturas a pie de altar y reconciliaciones de portada. Es el caso de Evita y Cayetano, que han retomado su extraña historia y redecoran su vida en un céntrico piso de la capital propiedad de los Gómez-Acebo. Otras parejas de guapos se tiran los trastos a la cabeza y salen tarifando rumbo a otros brazos. Los actores Mario Casas y María Valverde, Lara Dibildos y el rey del bocadillo o Dani Martín y Blanca Suárez son algunos de los nombres que encabezan la lista negra. El exsolista de El canto del Loco suma un fracaso más a su currículum sentimental y ahoga las penas cogiendo olas y algo más con una estrella patria del surf, Lucía Martiño, asturiana con rasgos de Barbie Malibú y aspirante a novia oficial del cantante. El alter ego de Chenoa en esto de Cupido estrena churri mientras Natalia Verbeke cancelaba su boda a dos días del enlace y con un Caprile de alta costura colgado en el armario. La argentina que un día se desfloró mediáticamente de la mano de Gonzalo Miró permanece cerrada a cal y canto y se apoya en el hombro de sus últimos ex, el torero Miguel Abellán y el actor Gonzalo de Castro (Doctor Mateo). Un dramón sin precedentes que no consigue desviar la atención del romance del año, el de Campos-Bigote. La reina madre de la televisión se deja querer y espachurrar por el humorista chileno Bigote Arrocet (“No se llama Bigote, se llama Edmundo”, dice ella mirando a cámara). La guinda del pastel para un clan que vuelve a sacar la cabeza y arrastrar el tacón por fiestas de postín como antaño. Las Campos se han sabido reinventar y presentan a sus respectivos en sociedad con la sonrisa puesta y las carnes en su punto tras la boda de Carmen Borrego y la vuelta al curro de Terelu. Después de hacer pasillos y tragarse a la Patiño ocupando su trono Deluxe, la pequeña Campos recuperó su silla y volvió a Mediaset, el lugar donde todos terminan cumpliendo penitencia, Rociíto incluida. El silencio de la hija de la Jurado tenía fecha de caducidad y la productora de Sálvame la colocaba en nómina poco tiempo antes de que su hija celebre su puesta de largo y las informaciones salten por los aires. De eso sabe mucho Chabelita, la niña del internado británico que mutó en it girl con tetas de tronista y sección propia en prime time. Isa Pantoja se pone las mechas en directo y juega al despiste en temas sentimentales manteniendo un pulso con el padre de su hijo, Alberto Isla. El semental de Sanlúcar reparte cartones en un bingo y se va de picos pardos con el harén de Paquirrín en medio de demandas de paternidad, informaciones de tapadillo y la que fuera su suegra haciendo recolecta para que su choza cantoril no pase a manos de Hacienda. De aquellos polvos vienen estos lodos. Seguiremos informando. He vuelto para quedarme.