“Estamos bajo mínimos,
se lo han llevado todo para el Especial de Testino”. Éste es uno de los chismes más escuchados desde hace
meses en los pasillos de los showrooms
más elitistas de la capital. Y es que ´Vogue España´ tira la casa por la
ventana, y presenta en su número de diciembre un editorial de moda de casi
quinientas páginas donde, en su mayoría, Mario Testino, peruano afincado en
Londres y fotógrafo de las estrellas, rinde tributo a nuestro país de una forma
muy personal. Si hace tiempo se filtraban las primeras instantáneas del
reportaje, poco después saltarían al papel couché
supuestas discrepancias entre algunos de los protagonistas. Cuentan que a Naty
le hacía poca ilusión compartir foto con Preysler, que la niña de Bono posaba a
regañadientes con las chicas Almodóvar, que Tita se negaba a lucir ropa prestada, o que Eugenia Silva ponía condiciones
para arrimarse en público al que es su novio, Diego Osorio, mucho más joven
que ella, aristócrata y ex de Ana Boyer, ahí es nada. Pues bien; hoy desayuno
con la publicación en mis manos, alterno la tostada ojeando los pedruscos de la
baronesa, y endulzo el café, espantado, ante un sinfín de inserciones
publicitarias como prólogo de tremendo documental. Testino arrincona de forma
súbita a todos los profesionales de la revista española y los relega a
preparar Capuccinos y hacer
fotocopias, para traerse con él a sus propios estilistas, maquilladores,
peluqueros y demás comitiva. Hace un
singular homenaje a las costumbres nacionales, y amontona a la perfección a
personajes tan dispares como Kate Moss y José Mari Manzanares festejando la
corrida de toros. Mario también hace referencia a los famosos cabezudos, la tomatina valenciana de Buñol, la
movida madrileña con una estampa de Bibi, Loles y Rossy, y hasta el bocata de
calamares del ´Brillante´ con el que
acompañamos la última copa. Plácido Domingo como máximo representante de la ópera,
Alaska y Mario, Pe y Bardem, y multitud de rostros conocidos tampoco se resisten a moverse
bajo las órdenes del maestro Testino
para una superproducción única, sin precedentes, con un presupuesto
desorbitado, y que ya está dando que hablar. Yo no me lo perdería. El fotógrafo
se pone patriótico y grita: “Va por
ustedes”. Yo replico: “Spain is
different”. Buen fin de semana.
23 noviembre 2012
21 noviembre 2012
YO LO QUE QUIERO ES BAILAR
Hace dos años que no comparto una noche con ella, pero aún guardo en mi retina y en mi corazón grandes momentos de sus conversaciones con Momó en ´La vida por delante´. Esta noche mis ojos vuelven a brillar cuando Concha Velasco reaparece en La Latina. Lo hace de nuevo bajo la dirección de José María Pou, pero esta vez es más Concha que nunca; sus famosas piernas y sus labios color carmín seducen a un teatro rendido ante la grandiosa vocación de la vallisoletana. Es ella en estado puro, es de verdad, y se palpa en cada rincón del patio de butacas. Dialoga con el público, con ella misma, ríe, llora, reflexiona sobre sesenta años de profesión. Recuerda la primera vez que pronunció eso de “Mamá, quiero ser artista”, la angustia que le produjo llamar a la puerta de Celia Gámez en busca de una oportunidad, y los atrevidos desplantes que sólo ella fue capaz de hacerle a Dalí. Asisto a un repaso por una de las trayectorias más brillantes de nuestro país. Recuerdo nostálgico sus momentos en el cine, sus programas de televisión, sus obras de teatro, sus musicales. También hay tiempo para hablar, sin tapujos, de amantes, maridos, hijos, mudanzas y decepciones. La gran frustración de Velasco ha sido enfundarse un Armani para recoger el Goya, y volver a casa sin premio, y lo cuenta sin miramientos, desde dentro. Ahora mira al futuro y, entre rumores de desahucio, pullitas a Lina Morgan, y un cierre de función al ritmo de ´Una chica Ye-Ye´, Concha se sube a los tacones para recoger el Goya honorífico, el Ondas y, lo que siempre ha querido, bailar. ¡Que suene la música!
19 noviembre 2012
EL AÑO EN ROJO DE PENÉLOPE
Rodeada de gatos negros, cuervos, espejos rotos y escaleras. Así se presenta Penélope Cruz en el calendario ´Campari 2013´. Demostrando que no es supersticiosa, la de Alcobendas posa ante el objetivo de Kristian Schuller en trece, que no doce, excepcionales fotografías, vestida por Monique Lhuillier o Ferragamo, y con joyas de Chopard. Penélope recoge el testigo de celebrities como Jessica Alba, que protagonizaron el calendario en ediciones anteriores, y mira a cámara seductora y un pelín photoshopeada. A pesar de haber declarado que frenaría su actividad tras la maternidad, la oscarizada actriz anuncia videojuegos, estrena película, ocupa la portada de Vogue, y ahora nos regala el año nuevo de la mano de la bebida italiana. Se imprimirán 9999 ejemplares, pero sólo se distribuirá entre amigos de la marca. El resto de los mortales nos tendremos que conformar con contemplarlo a través de la pantalla. Nuestra Pe ve el 2013 en rojo, muy rojo… ¿Y vosotros?
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