06 noviembre 2012

LOS LLOROS DE LAS SEGRELLES

 
“Los lloros no son ni de ricos ni de pobres”. Con estas sabias palabras, resume Paloma Segrelles el estado anímico de Palomita. Segrelles hija ha desaparecido de las páginas del colorín y se deja ver desolada, en chándal y con las cejas desmelenadas entre sus más íntimos confesores, que van desde Patricia Rato al príncipe Felipe. El ocaso de Palomita se remonta a hace unos meses, cuando su flamante esposo era sorpendido en pleno Starbucks compartiendo helado y babas con una desconocida de melena oxigenada, aún sin identificar. La dulce Lucía Paloma se tomaba a pitorreo el besuqueo de su Emilio, pero cuando salió el tema en el desayuno, el empresario no dudó en encenderse un Cohiba Behike y confesar lo que ya era vox pópuli. El heredero del gigante de limpieza Eulen invitaba así a nuestra Frida Kahlo a abandonar su vida, su chalé y su lista de sirvientas. Ella, resignada, agachó las cejas, cogió a sus gemelitas y se presentó en casa de mamá, que la consoló, le enseñó el túnel que esconde en su guarida barroca y la invitó a estrenarse como reputada escritora. Las Palomas se destapan y relatan en un libro de memorias su labor en el Club Siglo XXI, donde ejercen de presidentas y organizan coloquios para políticos retirados y viudas del franquismo. Se autoproclaman, en cambio, heroínas del feminismo, de la igualdad y de todo lo progre. Bono, Jesús Quintero, Pitita o Victoria Vera flanqueaban a Paloma madre en la presentación de tal joya literaria, donde una vez más, justificaron la ausencia de su hija con un clásico “La niña está indispuesta”. Las altas esferas lloran con y por Palomita, y la esperan en el próximo Baby Shower, pero con una sonrisa y las cejas de siempre. Que así sea.

30 octubre 2012

CARTIER EN EL THYSSEN



El Museo Thyssen-Bornemisza extiende la alfombra roja para acoger ´El Arte de Cartier´. Considerada como la mejor colección joyera del mundo, llega a Madrid una selección única de piezas históricas que reúnen todos los estilos artísticos de la primera mitad del siglo XX. Tras haber triunfado en el Metropolitan, el British Museum o el Hermitage, “su parada en el Thyssen es una de las más importantes, un sueño hecho realidad”, declara emocionada Simoneta Gómez-Acebo, relaciones públicas de la firma francesa. La exposición se divide en seis salas y consta de más de cuatrocientas joyas que Cartier ha ido recopilando a lo largo de los años, y de otras cedidas por casas reales o iconos de Hollywood, donde se refleja el espíritu y la evolución desde su nacimiento en París. Se puede disfrutar de una tiara de Doña Sofía, encargada en 1920 y realizada en platino, diamantes y perlas. Una pitillera, un colgante-espejo y un reloj son algunas de las aportaciones personales de Pilar de Borbón. Liz Taylor, Coco Chanel y Grace Kelly terminan de hacer mágico el recorrido que, según algunos, “hasta marea”. Carlota de Mónaco aterrizaba hace unos días en la capital para inaugurar la exposición junto a la baronesa; por la noche, un variopinto grupo de royals vestían sus mejores galas para cenar con la bella Casiraghi, Tita y todo el elenco de Cartier. Entre los invitados, Carolina Herrera hija y El Litri, Rossy de Palma, Mar Flores, Amaia Salamanca, los Zurita o Carmen Martínez-Bordiú. Ésta es una oportunidad excepcional para los amantes de la joyería y, sobre todo, del arte. En el Thyssen hasta el 17 de febrero de 2013, ´El Arte de Cartier´.











25 octubre 2012

LOS PREYSLER CONQUISTAN HOLLYWOOD

Nueve meses han tardado Isabel y sus cachorros en viajar a Miami para conocer al nuevo baby de Chábeli. Y sólo unas horas, sin embargo, les ha llevado aceptar la invitación de Clooney, desempolvar la avioneta y aterrizar en Hollywood. Las Preysler se han echado encima todas las lentejuelas y el brilli-brilli que guardan en los vestidores de Puerta de Hierro, y se han lanzado a la aventura americana para compartir Martini rojo y Ferrero Rocher con Giorchhh, que diría la filipina, Cindy Crawford y todos los peces gordos de Porcelanosa. Isabel se muestra segura ante la cámara, ofrece su mejor sonrisa, la que tiene, y habla momificada sobre el encanto de Beverly Hills, metida en el papel de cualquier secundaria de Melrose Place. También debate sobre lo humano y lo divino y afirma, orgullosa, que su nueva nieta es "monísima" y que "trabajar con Clooney es estupendo". Sí, ha dicho tra-ba-jar y sin mover un músculo. Junto a ella, dos de sus hijas; la benjamina, cada vez más frecuente en photocalls y menos en ICADE, y su hermana mayor, Chábeli. La primogénita de Julio ejerce una vez más de niña a mujer y asegura que viajará a nuestro país para la boda de Julio Jr., pero que pasa, como de hacer dieta, de volver a sufrir el jet lag estas navidades. La ex de Bofill está que trina porque su hermano no conoce a la pequeña Sofía, pero mete tripa y se coloca previo pago para la estampa familiar. El bodorrio del cuarentón e imberbe Julio reunirá, por fin, a todos los Preysler, Iglesias, Griñones y Boyeres. Los tres maridos sacarán a bailar a la reina de corazones en una fiesta sin precedentes, de la que ultima los detalles la más lúcida de la familia, Tamara, que no brindó con Cindy porque el mismo día y a la misma hora, acudía a misa con falda de tablas y andares de misionera. Falcó hizo la genuflexión sin perder el porte de it girl y balbuceó entre feligreses: “No me gustaría quedarme para vestir santos, pero si el Señor me llama por ahí, por ahí iré”. Yo sólo puedo añadir una cosa: Amén.