El
verano se ha instalado de sopetón y la parrilla televisiva de los próximos
meses ya va tomando forma. Con el fin de rellenar huecos a precio de saldo, los
responsables de las nacionales han hecho encaje de bolillos para cerrar la
programación estival. Un bofetón a mano abierta para la gran Mariló Montero,
que después de desmantelar las redes sociales a golpe de culazo en el besamanos
real, ha visto cómo su debut en prime time
ha sido flor de una noche. La princesa del chascarrillo ha renovado en la
mañana pero ha salido por la puerta de atrás a buscar el pueblo más cachondo a
otra parte. La otra cara de la moneda podría verse representada por su colega e
íntima Ana Rosa Quintana, que celebró diez años en antena organizando un
fiestón calé donde se mezclaron el underground
de Bibiana Fernández o Mario Vaquerizo con las altas esferas de Vasile,
Esperanza Aguirre o Ignacio González. La reina del magazine mañanero ha firmado
por tres temporadas más y prepara las maletas para pasear pareo y sombrero de
paja por los garitos de Sotogrande. Mientras tanto, le cede el testigo a Sandra
Barneda, pluriempleada en Mediaset sine
die. Barneda ocupaba este fin de semana la lista de gays y lesbianas más
influyentes del panorama patrio y ahoga las penas de su divorcio haciendo doblete
con El programa de AR y Hable con ellas, la última chaladura de
la factoría Sálvame, que ultima el
contrato con la quinta chica del elenco en sustitución de Natalia Millán. Los
digitales manejan varios nombres que van de Loles León a Antonia San Juan
pasando por Francine Gálvez. Ni rastro de Terelu en las quinielas, compuesta y
sin programa desde que María Patiño se hiciese con el premio gordo; presentar
el Deluxe durante dos meses. Un
acuerdo entre las dos partes para algunos y un castigo maléfico por parte de
los jefes para otros. Campos daba la cara esta semana en la inauguración de la
terraza del Hotel Óscar, propiedad de Kike Sarasola, y se limitaba a posar en
el photocall envasada en un mono color carmín y a torcer el morro ante las
preguntas sobre su vuelta. El descanso voluntario de Terelu se le ha vuelto en
contra y hay quien dice que su mismísima madre se estaría tirando de los pelos
con la noticia y planeando algo parecido a un escrache a las puertas de los
despachos telecinqueros. Regrese o no
al tajo en septiembre, Terelu tiene carta blanca para boxear a jornada
completa, dejarse el tacón en los restaurantes de La Moraleja y chapotear sin
medida con José Valenciano, su próximo difunto. Hay otras que se reinventan
para salir al paso y se cuelan en el Gay Pride madrileño. Yurena (antes Tamara
la mala), Lolita o Rebeca la del duro de
pelar se subirán a los escenarios de Chueca tras el pregón de Conchita
Wurst, la mujer barbuda que conquistó al mundo en Eurovisión y que desembarca
en la capital de la mano de su homónima y nueva mejor amiga, Ruth Lorenzo.
Conchita pregonera, Campos sin empleo y sueldo y la Patiño a punto de ir
directa al congelador. Como canta la Pantoja, "el fuego está encendido, la leña arde..."