14 mayo 2013

DEL PURGATORIO DELUXE AL ÚLTIMO CUPLÉ

Viernes. Asisto desde el sofá al último linchamiento Deluxe. El circo televisivo por antonomasia convierte su plató en una especie de purgatorio donde algunos acuden a redimir sus pecados, y donde la mayoría son enterrados en vida a cambio de jornal. Hinchado en cuerpo y alma y con tonillo arrogante, el que llaman el rey del cortijo pierde el control del programa y sacude a sus invitados arrastrándolos por el más asqueroso fango. El filólogo aspirante a tenor se escuda en que el ocupar la silla eléctrica de los viernes conlleva aguantar improperios, atentados hacia el honor y bofetadas a mano abierta a los derechos humanos. Ni el pinganillo ni los aspavientos de la directora consiguen frenar la lapidación verbal a la que, inmediatamente, se unen sus discípulos bajo el podrido argumento de: “Así son las reglas del juego, nosotros no hablamos de nuestra vida”. Ahí es cuando me sirvo una copa y tiro de memoria para rescatar autobiografías, miserias económicas, bulimias, realities, polígrafos y cuernos que ellos mismos han ventilado sin ningún pudor y olvidando, quizá, que las reglas del juego se esfuman cuando el periodista, colaborador o titiritero de turno cruza la línea de fuego y se apoltrona en el sillón de enfrente,  la revista de los lunes o el periódico de su pueblo. El que esté libre de culpa, que salga por patas hacia el debate mañanero de la 1. Menos mal que por allí andaba La Veneno para poner un punto de cordura. Siempre es bueno tenerla a mano, por si acaso.

Sábado. Mientras Pantoja hace caja y recupera el calor popular, Julián Muñoz mata tiempos muertos entre rejas y pone patas arriba las librerías. Cachuli debuta como literato y reescribe su historia en un libro donde desmenuza sin censura sus años de chiringuito con Mayte, sus primeras noches de lujuria con su gitana y el entramado marbellí que lo colocó en la trena sine die. Una biografía que levantará ampollas y pondrá en jaque a todos los medios de comunicación que se apunten a darle pábulo. Los mismos que unen fuerzas para obviar la joya firmada por David Rocasolano. El primo traidor, que en otro tiempo ejerció de abogado en la guerrilla familiar de los Dúrcal, se revuelve en las redes sociales y reclama promoción semanas después de ajustar cuentas con la Princesa y el resto de parentela. Unos secretos que quitarían el sueño en Zarzuela pero que intentarán soslayar hasta las últimas consecuencias. De momento, ni tita Henar se ha pronunciado.  Un dato preocupante.

Domingo. Amanezco con resaca, ansiedad y pocas ganas de tertulia debajo de la sombrilla. Me meto de cabeza en el cine y me trago ´Objetivo: La Casablanca´, una peli de acción donde reciben tiros hasta los amantes de Teruel de la última fila. Dos horas más tarde, salgo de la sala como si me hubiese tomado un Valium. Qué gusto, la recomiendo. Aprovechando mi sonambulismo, cruzo la ciudad, me topo con Ada Colau alzando la pancarta antidesahucios y termino marcándome un cuplé a cargo de Mari Pepa de Chamberí y Olga María Ramos, que rinden homenaje a título póstumo a Sara Montiel en la Plaza Mayor. Aforo lleno, buena música y un Zeus orgulloso y agradecido. De las autoridades, ni rastro, estarían en los toros.  ¡Tócate la peineta! Nunca mejor dicho. Hasta otra.

10 mayo 2013

COMO LAS ALAS AL VIENTO


Broche de oro en la última edición de Gaudí Novias. Con reminiscencias a los años veinte y un front row con sabor internacional, nuestros modistos rebosan talento sobre una pasarela que, al mismo tiempo, atraviesa sus horas más bajas. La crisis parece haberse cebado también con el mundo de la moda y son muchos los diseñadores nacionales a los que las cifras no les cuadran en los últimos meses. Firmas insignes como Victorio & Lucchino o Hannibal Laguna engrosan una larga lista del sector que intenta refinanciarse y sobrevivir a la ruina generalizada que sufre el país. Una que no entiende de números rojos pero sí de bodas es Cristina Valls Taberner. Su nombre sonó con fuerza en el cuché cuando iba adosado al de cincuentones de la talla de Cayetano de Alba, Juan de Villalonga (expresidente de Telefónica) o Isaac Andic (dueño de Mango). Pues bien, la dulce rubia, pija de cuna e hija del antiguo copresidente del Banco Popular, le ha dado el sí quiero en la más estricta intimidad de la Toscana italiana al que apodan el rey de las autopistas, un madurito que peina canas, viudo y padre de tres hijos. Valls Taberner y Francisco Reynés ya son marido y mujer, y los últimos vips en oficializar el clásico binomio entre chica mona y empresario pudiente. He de decir que, sin saberlo, presencié sus primeros tonteos a pie de terraza. ¡Quién me iba a decir que aquello terminaría en semejante fusión de fortunas! Fortuna es lo que buscan sin remilgos los integrantes del clan Mohedano. Esta semana es Rosa Benito la que le da la réplica a su Amador vía exclusiva. Si el hermano de la Jurado posaba en una silla de playa y acompañado únicamente por un triste pastorcillo alemán, la Benito abre las puertas de su pisito de Torrejón y se despacha a gustito mientras mira al infinito cual Patricia Rato en un photocall solidario. Rosa tira de recuerdos y resume su separación con un “Se nos rompió el amor”, para segundos después confesar que se siente humillada, ultrajada, engañada y todo lo que termina en ada. Sus casi cuarenta años de matrimonio ya forman parte del pasado y son sólo un capítulo más de la descomposición familiar de la saga. Y es que cuando se cumplen siete años sin la más grande, poco o nada queda de la piña que fueron antaño. Al divorcio de Amador y Rosa se unen los problemas judiciales de Ortega, las movidas de Josefer y hasta el plató en el que se ganan la vida la Mosquera y Antoniodá. La que un día fue la madrastra del cuento busca maromo en directo y asesorada por el exguardia civil que hacía de las suyas en Argentona. Poca gracia le hace todo esto a Rocío, Rociíto para el populacho, que únicamente abandona su más que desahogado encierro cuando confidentes como la Campos o Lara Dibildos la llaman al orden. La primera para agasajarse a sí misma de vez en cuando, y la segunda para zamparse comida rápida en alguno de los locales que su último rollete regenta en la capital. Y es que Lara es mucha Lara y olvida a todos los jinetes de su vida con un morenazo, de nombre Joaquín, con el que se pasea en moto y ahoga las penas en Fortuny, el discotecón de Mar Flores y su respectivo, que da para mucho. Si se les acaba el amor, siempre podrán decir que fue de tanto usarlo. A todo esto, el mito chipionero continúa intacto y sobrevolándonos como las alas al viento en el firmamento. Que así sea por los siglos de los siglos.

07 mayo 2013

DE HOLANDA AL BENIDORM PALACE

Jueves. Espantado por la tromba madrileña y El Quijote de Quevedo que se marca Genoveva Casanova, exnuera de un Nobel de Literatura, al recoger un premio por promover la cultura (…), preparo el montante y me atrinchero en la tumbona listo para freír a pierna suelta y analizar la alfombra principesca. Entre rumores de crisis y conciertos de rock, Letizia se arranca la chupa de cuero para meterse tres Felipes Varela entre pecho y espalda y pisar con fuerza suelo holandés. Tres estilismos que no pasan desapercibidos para nadie, y que poco después son examinados con lupa por críticos de media Europa. Ni los encajes de Alta Costura ni el platillo volador firmado por María Nieto colocan en buen lugar a la Princesa, a la que medios de aquí y de allí tachan de hortera, soberbia y poco cercana. Un nuevo revés para Leti, que horas más tarde pone rumbo a Mallorca en clase turista y hace planes al margen de la agenda de su marido. Vale que en España tenemos moda más allá de Varela, vale que la criatura no tiene cabeza para tanta pluma, pero también vale de jalear a rústicas como Camilla o Mette-Marit y mandar a la quema a nuestra periodista aspirante a Reina. Ése es terreno de Peñafiel, ¡coño! Aprovechando mi minuto patriótico, pido perdón por el taco y dejo caer que Corinna, Ingrid para los amigos, anda suelta por nuestro país haciendo mudanza para pirarse a otras tierras, que su amigo entrañable estudia un lavado de cara a la Corona con entrevista y ley de transparencia incluida, y que hay quien asegura que Cristina cuenta los días para sentarse en el banquillo a pesar de haber sido suspendida su imputación. ¿A que el tocado no era para tanto?

Viernes. Dos jabatas del cuore toman asiento en el circo salvameño con un objetivo común; salir ilesas del fusilamiento y con cheque al portador. Chayo calienta el terreno y se rompe al desgranar el culebrón/divorcio/teatrillo de sus padres. La Mohedano baja de su mundo de gominola y se sincera al confesar que lo tiene crudo en los escenarios, que Amador es nulo como representante y que Rosa se monta la película todas las tardes porque Hacienda le pisa los talones. Unas lágrimas que sirven de antesala al debut nocturno de Olvido Hormigos. La que un día fue concejala socialista, se planta la tenacilla y no mueve ni una pestaña cuando se le pregunta qué hay de cierto en sus salidas con futbolistas, ciclistas y pipiolos de GH. Hormigos se muestra más fría que un témpano y sólo titubea cuando se pronuncia el nombre de Hugo Castejón, el funcionario que hasta hace poco colgaba en manos de Marta Sánchez y que supuestamente se desfoga con más de una rubia. Marta hace lo propio y se deja ver con su nuevo fichaje, un treintañero con buena planta, compañero de profesión y decorador en sus ratos libres. A rey muerto, ya se sabe.

Domingo. Día de la Madre y fecha señalada en el calendario para los fans de la Pantoja, que se reencuentra con su público por primera vez tras su viacrucis judicial. Isabel se suelta la coleta, se carda la melena de leona y lanza mensajes subliminales en cada una de sus canciones. Del No me vas a hundir pasa al Que se busquen a otra y, entre suspiros y meneos de volantes, se deja venerar por sus acérrimas. Algunas son las mismas que la besaban a la puerta de los juzgados, y otras se unen al club pantojil aprovechando su estancia en Benidorm, véase la madre de la Esteban. La próxima parada del tour es Sevilla y aún quedan localidades libres. Lo digo por si hay interesados en la sala. De nada. Ah, y felicidades a todas las madres. Se os quiere.

Lunes. Recuerdo la tumbona y no puedo dejar de llorar. Se me pasará.