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15 enero 2016

DEL BEBÉ DEL HEMICICLO AL FESTIVAL DE LOS MATAMOROS

Despedimos el año con los estilistas telecinqueros en cueros, y a mediados de enero ya hemos dado la campanada con el bebé del hemiciclo. La primera criatura que pisa el Congreso (con permiso de Errejón), y que tan pronto cuelga de la teta materna como de las greñas de Pablo Iglesias. Un hito en la historia de este país que sirve para establecer un nuevo debate en los mercadillos de los pueblos, dar pisto a los informativos y tregua a un gobierno que no termina de cuajar ni con unos ni con otros. En tierra de nadie, y con un Rajoy posguantazo como presidente en funciones, hay sagas familiares que han comenzado la temporada haciéndose el agosto bajo la etiqueta de vip. En muchos casos, perfectos desconocidos para cualquier telespectador raso, pero savia nueva para el faranduleo televisivo. En la choza de Guadalix pernoctan desde hace semanas personajes tan dispares como Rosa Benito (¡te arrastro!), Carlos Lozano (en busca de su operación triunfo), una parienta lejana de Camilo José Cela con ramalazo de pija y el pequeño Nicolás (llamadme Fran). A falta de personajes potentes al estilo Esteban, la cadena estira el festival de los Matamoros a golpe de hermanos, hermanastros, madrastras maquiavélicas y mujeres despechadas en la sombra. El cachorro de Makoke y la segunda hija de Kiko Matamoros ejercen de dignos herederos en el show business respectivamente. Él con pocas facultades para el show y las piernas muy largas, y ella con las espadas en alto y la rubia del Telecupón entre ceja y ceja. Con unos dentro y otros fuera, los elementos nuevos de la historia se van sucediendo y las televisiones se dejan los restos por sacar a la palestra a la gran desconocida, Marian Flores. Hermana mayor de Mar, desterrada del panorama social desde años ha y protagonista indirecta de uno de los culebrones más sórdidos de los últimos tiempos. Un asunto que ha conseguido desviar de alguna manera la atención del contencioso Esteban-Sanchís, un lío de traiciones y cachés perdidos que ha dinamitado la fulgurante carrera del representante y ha elevado a la máxima potencia la popularidad de la princesa, fuerte como nunca y con las extensiones a punto para defenderse en los juzgados y compartirlo en directo con su pueblo. Un banquillo en el que ya ha posado el trasero la infanta Cristina, primer miembro de Casa Real en hacer el paseíllo de los acusados y con pocas trazas de ser declarada culpable. Con un poco de suerte, será Urdangarín el que duerma a la sombra por un tiempo, como hiciera Pantoja, que ya entra y sale de Alcalá de Guadaíra como Pedro por su casa, con permisos cada dos por tres y todo su patrimonio inmobiliario en venta a precio de saldo. La tonadillera está dispuesta a liquidar deudas y empezar de cero; con toda probabilidad, lejos de Cantora y a ritmo de ranchera. Para terminar este desaguisado tan poco alentador, he de confesar que mis propósitos para este 2016 pasan por retomar la lectura, dosificar los vicios y dejarme ver de vez en cuando por la cinta de correr. Una declaración de intenciones similar a la que entona Terelu, con el ego en todo el moño y subida en los tacones que firma su mismísima madre. Que tiemble Carrie Bradshaw, que llega la Campos dispuesta a arrasar las fábricas de Elda. Con Dios, queridos. 

03 diciembre 2015

LA FORTUNA DE LA ESTEBAN, EN PARADERO DESCONOCIDO


Se ha hecho de rogar, pero ha irrumpido con fuerza y arrasando con todo. Hablo del invierno, esa estación puñetera que he estrenado en horizontal, con la ojera en sepia y el cargamento de antibiótico adornando la mesilla de noche. Con los radiadores echando humo y la doble manta al cuello, me dispongo a escribir estas líneas antes de dejarme arrastrar a los barros en los que hace la croqueta mi estimada Terelu, que semana sí, semana también, ocupa portadas a propósito de sus propios cebos en prime time.  La pequeña Campos ha vuelto a compartir con todo bicho viviente la hecatombe personal y profesional que atraviesa desde los años que reinó Carolo, aquella época dorada en la que se movía entre el wonderbra y el maromo de turno, en la que las vacas eran muy gordas y las noches de La Moraleja muy largas, las procesiones de Semana Santa muy rentables y las fiestas de cumpleaños un bodón gitano. Terelu atraviesa sus horas más bajas y se siente vieja, fea y gorda (sic.). Tanto, que ni el Camu Camu ni el Halibut miniminizan sus penas, ésas que ahoga cada noche entre amigas y copas de balón, con chófer a la puerta y un par de asistentas con la cofia en lo alto que le hacen los honores cuando decide retirarse a su alcoba de Aravaca. Así transcurren los días más negros de Terelu y así nos lo cuenta ella misma, mientras su madre vive su tiempo más feliz y planea mudarse a un adosado con Edmundo, Bigote para la plebe, en cuanto se deshaga de su patrimonio inmobiliario por el módico pellizco de unos seis millones de euros. Quién sabe si le caerá algo a la niña de sus ojos. El ocaso de Terelu se queda en una simple anécdota si hacemos una comparativa con la situación de su compañera de meriendas. Belén Esteban vuelve a primera línea de actualidad y los responsables de Mediaset se frotan las manos para gestionar la bomba que les hará cerrar el año líderes. Una vez más, la estrella de Belén brilla con fuerza y, lejos de apagarse, rellena la parrilla televisiva sine die con su última traición, la de su mano derecha, repre, amo de llaves y amigo del alma, Toño Sanchís. El melenas con pinta de bonachón y discurso aprendido en Ceac podría ser un lobo con piel de cordero que comience a cavarse su propia tumba. Los hechos se remiten al pasado verano, cuando supuestamente y siempre según la versión de la de San Blas, un desajuste en sus cuentas la llevaron a encargar una auditoría. Reunidos sus jefes, gestores y abogados, habrían llegado a la conclusión de que Sanchís no sólo habría movido con torpeza las cuentas de la Esteban, sino que habría metido la mano en dinerillo, comisiones e intervenciones televisivas a espaldas de su gallina más productiva. “Yo era el representante y él era el artista”. Así define la traición la rubia, y así comienza la última tragedia de la temporada, una historia oscura que se debatirá en los tribunales y que todo el país juzgará popularmente desde el sillón y a pierna suelta. Suerte, princesa, y al toro. 

21 octubre 2015

TINDER ACABÓ CON EL AMOR Y ´TCMS´ CON EL ´DELUXE´


Sábado. “Necesito airearme un poco. Este finde me planto ahí”. Dicho y hecho. C. y su macuto entraron por la puerta como un elefante en una cacharrería y con la ilusión de una novata. Al observarla detenidamente, entendí que lo de airearse era una necesidad de primer orden en este momento en el que se mueve entre libros y cortejos de biblioteca. Le hice los honores e improvisé una burger party a lo Alaska y Mario, pero con menos rosa y sin cámaras de televisión en el cogote. K. y A. se unieron a la causa y le hicieron un traje importante al sector masculino de la población. En mi propia cocina presencié la conversación de tres mujeres con poco en común a priori, y con historias sentimentales muy paralelas. Apuré los postres y di paso al primer gintonic de la noche. Las lenguas se soltaron y la barra libre derivó en confidencias, carcajadas y pocas conclusiones excepto lo jodido (con perdón) que está el mercado. Con la pestaña en su sitio, tiramos millas hacia el primer garito y bajamos los hidratos a ritmo de Ricky Martin.

Domingo. Cae en mis manos un artículo titulado “Cómo Tinder acabó con el amor” y recuerdo alguna frase suelta de la noche anterior. Recoge el texto varios testimonios de sociólogos, expertos en la materia y jóvenes que han tenido citas con desconocidos a través de una app. Las opiniones están divididas. Mientras unos apuntan que estas aplicaciones forman parte de una nueva manera de entablar relaciones personales en estos tiempos, hay quien está seguro de que no hace más que complicar la historia. “Nunca fue tan fácil ligar y nunca más difícil encontrar el amor verdadero. El exceso de oferta engancha a muchos en un bucle de ligoteo a la caza de la pareja ideal… que jamás llega”, concluye el artículo. Al final va a ser verdad que la tecnología se lo ha cargado todo. Siempre nos quedarán las letras de Alborán o los aparatos a pilas.

Lunes. Centrándome en relaciones al uso, leo por encima la ruptura/reconciliación/desmentido que corre esta semana por las televisiones. Hablo de Malú y Gonzalito Miró. Y ahora diréis, ¿y a quién le importa? Vale, pues es verdad, posiblemente a nadie, pero es lo que hay. El caso es que estos dos juegan al despiste desde el principio y eso da un poco de miga a algo que, en mi opinión, tiene menos futuro que las extensiones de Belén Esteban. La cantante y el eterno galán protagonizan una historia de amor sospechosa, rara y aburrida. Quizá porque ambos reúnen estas características, y ahí resida el secreto del flechazo. Con lo bien que estabas en palacio, Gonzalito de mi alma, haciendo las delicias de la duquesita. Snif, snif.

Martes. Después de darle muchas vueltas, ha llegado el momento: estreno compañera de piso. He movido Roma con Santiago, pero estoy satisfecho con la elección. Es cincuentona pero conserva la talla de antaño, su divorcio ha ocupado titulares en todo el mundo, es una amante de la moda y en otra vida ya nos hemos topado. El reencuentro ha resultado maravilloso y la convivencia va como la seda. Come poco, es limpita y a veces me quedo en trance al contemplar sus perfectos rasgos de transexual latina. Es Barbie y dormirá sobre mis libros de cabecera de hoy en adelante.

Miércoles. Los viernes Deluxe están en la cuerda floja y los responsables del entramado Sálvame echan los restos para sacar a flote el programa que lideró hasta hace bien poco. Podrían tirar de una Bordiú que cotiza a la baja y siempre adorna, o de una gran estrella que repase sus vivencias y ponga contra las cuerdas a alguna antigua compañera de profesión, pero no. Los telecinqueros tienen claro lo que vende, y se han puesto manos a la obra. De los creadores del supuesto cubanito con el que desfogó Lydia Lozano en un baño de La Habana, llega el primer novio de la Esteban, un tal Juan Carlos que estaba tranquilito en San Blas, y que los propios jefes de la rubia sacarán del barrio para sentarlo en el sillón de los horrores a cambio de parné, asegurándose así el belenazo y la resaca del lío de marras, máquina de la verdad incluida. En tiempos de guerra, cualquier trinchera es buena. Pues eso.

21 mayo 2015

TERELU, LA ÚLTIMA QUE NOS HAN COLADO

Miércoles, las cinco y siete minutos. Contemplo llover como si no hubiera un mañana mientras me pongo un café solo con doble de azúcar y me encomiendo a lo último de Alejandro Sanz vía Spotify. Así podría comenzar la columna de Carme Chaparro en Yo Dona, pero va a ser que no. Arriesgándome a que algunos me mandéis a la papelera de reciclaje sin posibilidad de retorno, me veo en la obligación de reflexionar sobre los últimos avatares de Belén Esteban. Por primera vez desde que apareciese en nuestras vidas para quedarse, la tía me tiene descolocado. Entiendo eso de que tenga el guapo subido al quitarse unos cuantos kilos (eso dice ella), pero cuando se explaya sobre su vida sexual me corta el rollo. La princesa conservadora, tirando a jurásica en esto de las bajas pasiones, ha mutado en una Olvido Hormigos de discoteca, su gran adversaria. Y si no que alguien me explique a qué vienen sus últimas declaraciones a propósito de su nuevo estado civil. Soltera sin visos de reconciliación con el Míguel, pero compartiendo colchón cuando el hambre aprieta, como hizo también, según sus propias palabras, en los tiempos de Dani Dj. o Fran Álvarez. La misma que hace dos telediarios agarraba el bolso y se iba del plató cuando Jorgejá hacía alguna mención a sus artes amatorias, ahora se encumbra como la princesa de los camioneros de España y cambia el “Por mi hija, mato”, por el “Este cuerpo tiene mucho que dar y que recibir”. De las contradicciones de Belén a la buena nueva que anuncia una de sus vecinas de San Blas. Hablo de Sofía Mazagatos, integrante de la cuchipandi de la Mariví y la Tina antes de retornar en miss y codearse con señores mayores de cuestionable sex-appeal. Metida a mayorista de naranjas valencianas y sin pareja conocida, la del candelabro anuncia embarazo en solitario y promete proverbios que pasarán a los anales del colorín cuando se celebre el alumbramiento y empuje el carrito por el barrio de Salamanca a la vera de Chelito García Cortés. No tan rebosante de felicidad parece que esté mi estimada Terelu, a la que atribuyen una nueva ruptura sentimental con el último que asomó el cogote al balcón de Semana Santa. Las Campos son clásicas en eso. Oficializan sus relaciones mientras pasa la Virgen de la Candelaria, y luego se deshacen del sujeto sin dejar pruebas y en silencio. De momento, ella desmiente la información en Twitter, pero teniendo en cuenta su poco feeling con la publicación, podría tratarse de un azote a mano abierta al director de la revista, con su correspondiente versión de los hechos en su programa. Habrá que esperar. Yo, por si acaso, mato el tiempo tragándome las aventuras de Carrie Bradshaw y termino haciendo uso de mi vena consumista a través de Internet. Lo de las compras online es la última que nos han colado. Llenamos el carrito y esperamos pacientemente a recibir al mensajero de turno. Cuando llega el momento de abrir el paquete, estamos tan embobados que se nos olvida completamente que ya nos lo han descontado de la cuenta. Hay que ser idiotas. Buena tarde, y suerte a los eurovisivos (…).

29 abril 2015

SIN MIEDO DE NO VOLVER A VERSE

“La felicidad es separarse y no tener miedo de no volver a verse”. Así arranca el último libro que me hace trasnochar y así me enfrento de nuevo a la hoja en blanco tras el parón, sin miedo a volver a veros y convencido de que la felicidad va y viene para no hacernos dependientes de ella. En este tiempo he reordenado bártulos y sentimientos cual mi estimada Terelu pero sin cofias a mi merced; he aparcado la capital sin salir trasquilado y con una sonrisa. He vuelto en calidad de turista y la he disfrutado como nunca, con la perspectiva que te da el estar de paso, redescubrir lugares y personas. He almorzado con D. en un sitio único (ella sólo me lleva a sitios únicos), y me he marcado un par de correrías nocturnas con E., S. y cía. A una hora indeterminada de una de esas noches, me topé con la duquesita entregada al cortejo a la luz de la luna. El maromo era anónimo, al menos para mí, pero apuntaba maneras de convertirse en el próximo progre que haga la entrada triunfal en palacio. Palacio, que por otra parte, anda revuelto desde que la gran Cayetana no lidia entre unos y otros. El nuevo duque de Alba ha tomado las riendas del patrimonio y ha reorganizado el organigrama familiar, dejando a algunos hermanos, sobrinos y parientes (según algunas voces de vecindona) con lo puesto en las aceras de la calle Princesa. “Hay sitio para todos”, le soltaba una inocente reportera a pie de semáforo; “No, no lo hay, no se crea”, respondía el noble sin despeinarse. Prueba inequívoca de que no son buenos tiempos para nadie, excepto si te llamas Alfonso y un día no muy lejano ejerciste de funcionario con ínfulas de señorito andaluz. Cambiando de tercio, en este tiempo no hemos tenido oportunidad de debatir en mesa camilla (a lo Encarna) la clausura de la casa de Guadalix y el empalme con la aventura hondureña. De lo primero he de decir que me mantengo en mis trece, aunque me mandéis a la hoguera sin piedad. La Esteban se merecía el podium, y su pueblo así lo ha decidido. Cosas de la vida, a la salida no todo lo que la esperaba era tan rosa como su camiseta de cada gala (Andrea, te quiero). Sus compañeros se habían cebado con su persona/personaje catapultándola una vez más como juguete roto del medio, ese término tan manido y rancio que los adversarios utilizan cuando se quieren autoconvencer de que la princesa está tocada y hundida, que diría Víctor Sandoval (¡Nacho Polo, Nacho Polo!). El Míguel tampoco había estado a la altura en su papel de Rodríguez, y en lugar de guardar ausencia en el adosado de Paracuellos, se habría estado desfogando con enfermeras, doctoras, camareras y las que están por entrar en escena. Un nuevo mazazo para Belén, que sirvió como cebo para su enésima reaparición y que hizo las delicias de la audiencia tras casi tres horas intensivas de sofá con la estrella que nunca termina de apagarse, les pese a muchos. La otra princesa también ha sido noticia. Ah no, perdón, que ya no es princesa, sino Reina, qué lapsus más tonto (prometo que ha sido real). No ha generado titulares importantes más allá de ocupar portadas por su nuevo look. Letizia, o Doña Letizia, como prefiráis, optó por deshacerse de su media melena y presentarse en unos premios organizados por una revista de mujeres, con un corte bob que dio la vuelta al mundo. Su país se volvía a dividir y había opiniones para todos los gustos. Muchos vieron una intención mucho más allá de un cambio capilar; Letizia enterraba a la princesa y daba paso a la Reina que ansiaba ser, y que ya era. Volviendo a mi visita exprés a Madrid, aproveché para conocer de primera mano las propuestas de Mango para el próximo Otoño/Invierno. En una primera planta con vistas al barrio de Chueca, varias estilistas de la firma nos mostraron las colecciones de mujer, caballero, niño y Violeta, la línea que lanzó la sobrina del jefe para mujeres como Vicky Martín Berrocal. O eso supongo al verla ejercer de imagen. Aunque si nos ponemos así, también anuncia Nocilla, ¿no? El caso es que hay que aprovechar las oportunidades y montarse en los trenes de la vida, porque, al contrario que con el metro o el bus urbano, nunca sabes en cuántos minutos pasará el siguiente. Gracias por no bajaros de esta ruta. Una vez más. 

20 marzo 2015

¡DILE AL MIGUE QUE TE COMPRE LA MALETA!


Mientras media España no pega ojo consultando con la almohada viscoelástica si el Migue le habrá comprado o no la maleta a la Andrea, servidor llena macutos y cajas de cartón para ir con las varietés a cuestas a otra parte. En ésas estoy, inmerso en un universo ciclotímico de emociones, que lo mismo me da por pasar el mocho como si no hubiera un mañana, que por dejarme las cuerdas berreando los hits de Paulina Rubio. Me reconforta saber que por estos mundos todo sigue en su sitio y que donde quiera que vaya, os sentiré cerca. La blogosfera va a terminar siendo como la casa de Gran Hermano, por eso de que todo se magnifica y la convivencia con desconocidos va más allá de un feedback dos punto cero. Aprovechando un chute de wifi a la espera de que el camión transporte mis trapos, libros viejos y potingues varios, me dispongo a repasar los últimos avatares para no perder la costumbre; los ajenos y los propios. No hay mejor terapia que compartir tus alegrías y tus debilidades con los demás. Volviendo a Guadalix, qué me decís de la inminente final del concurso. Quizá os echéis encima sin piedad si me declaro belenista, pero lanzo una pregunta: ¿acaso me queda otra opción? La respuesta es clara. No. Vaya por delante que la Esteban es la antítesis de los buenos modales, la cultura, las inquietudes, el crecimiento personal, la capacidad de autocrítica, la empatía, bla bla bla. Vale que Belén no resulta estéticamente agradable de ver, ni de escuchar, ni siquiera de tenerla echándose la siesta en el sofá de al lado, pero es indudable que es el alma del reality. Llevamos, y me incluyo, matándola en persona y personaje desde que salió escaldada de Ambiciones, y ahí sigue la tía. Ni las Campanarios, ni la ruta del bakalao, ni el Defensor del Menor han logrado amilanar el fenómeno Belén, experto en reinventarse en cuerpo y alma una y otra vez. Podría decir que Belén es tan cateta y primaria, que resulta maravillosa y la terminas queriendo. Escucharla hablar de Jesulín, de la Mariví o de los diez euros la hora que cobran las chicas de servicio en Paracuellos del Jarama, reúne cada semana a millones de espectadores frente al televisor, y la plana mayor de Mediaset es incapaz de frenar algo que llena sus arcas por segundo. Ni siquiera la campaña en detrimento que capitanean sus compañeros de Sálvame es suficiente para que los súbditos de la princesa le den la espalda y se dejen los duros por colocarla en el podium, de dónde terminará saliendo con el maletín en la mano y rumbo a Benidorm, porque está agotada de la tele, dice ella. ¡Angelito! Y lo que te rondaré, morena. De Belén en Guadalix paso a los Pantoja, esa familia que no nos quitamos de encima ni con agua caliente y que también dan con los huesos en cualquier foso con una cámara hacia su persona. Con la matriarca en prisión, sus polluelos se han propuesto hacer caja y pagar pufos sin miramientos. Si Kiko ha bajado el ritmo de vida y pincha discos por un plato de lentejas, su querida prima, aspirante a tonadillera, se despelota a lo 50 Sombras en una revista y habla sin tapujos de sus artes amatorias de una forma tan soez, que ni la mismísima Esteban con el azúcar por las nubes. Para elegante ya está Chabelita, la eterna it girl cantoril afincada en Notting Hill, que entre clases de inglés y horas de zumba, se deja caer por Madrid para ultimar la letra pequeña de un contrato que la llevará a Honduras a pasar penurias, pasear biquini y deleitar a su país con su desparpajo y don de palabra. Qué poco han aprendido de la Pantoja. Lo bueno de que esté de vuelta más pronto que tarde, es que nos quitaremos un poquito de en medio a toda la generación de paquirrines. Dios me oiga. Hasta pronto, queridos míos.

23 enero 2015

LOS MAGREOS DE ÁLEX Y EL DECLIVE DE BELÉN

Martes. Mi corazón recupera su ritmo habitual y me reconforta observar que el frío invierno es directamente proporcional al festival de apareamiento entre famosos patrios. Las parejas de la temporada se suceden a un ritmo vertiginoso y aportan savia nueva a esto del colorín. Lo celebro, que no sólo de tronistas vive el hombre. Para no perder la costumbre, Álex González vuelve a las portadas en forma de morreo en el interior de un coche. El clásico apretón que hizo famoso la Obregón en brazos de Micky Molina parece ser el ritual de seducción favorito por este guapo entre guapos, que semana sí, semana también, se deja succionar por rubias, morenas y pelirrojas al amanecer. Casualmente, el paparazzo de turno siempre capta la instantánea y, para deleite de los que amamos la carnaza, ponemos la lupa en la presa del momento. Si hace unas semanas fue Alyson, la americana que curró a la vera de Rociíto, hoy le toca a Amaya Méndez, responsable de los abdominales de Rosa de España entre otras. La chica aprovecha el tirón para promocionarse como personal trainer en las redes mientras el actor menea el chascarrillo con arte y le quita hierro al asunto. Nunca le agradeceremos lo suficiente a Chenoa el hecho de sacar a esta criatura del cascarón.

Miércoles. Más allá de amantes de ocasión, hay otros muchos que se revelan como la pareja del momento. El tema está que arde y el binomio chica mona-deportista se repite una y otra vez como parte de la Marca España. Lara Álvarez y Fernando Alonso son la viva estampa de la felicidad y ya no ocultan su relación. Un hito en la trayectoria sentimental del piloto asturiano, acostumbrado a rehuir a la prensa y mantener atrincheradas a sus mujeres. Entre fogones se hacen selfies Cristina Pedroche y David Muñoz, reina del Trending Topic ella por dar las campanadas en bragas, y chef de postín él con varias estrellas Michelin a la espalda. No todo iba a ser amor. Cristiano Ronaldo y la top Irina Shayk ya buscan calor humano por separado y todo apunta a que la ruptura viene motivada por terceras y hasta cuartas personas. Una separación, de momento, más civilizada que el divorcio de Patricia Conde, que se recrudece en los tribunales y que nos deja a la presentadora corriendo como las locas y con peluca. A esta chica le va la marcha. Debería de aprender un poco de la Campos y Bigote. La experiencia es un grado.

Jueves. Comparto mesa y mantel en La Musa de Malasaña con L. y V. La ocasión lo merece, L. nos deja para instalarse en París y tenemos hambre de titulares. La atiborramos a preguntas sobre su futuro más inmediato y la pobre aguanta los envites fingiendo tranquilidad. La veo feliz ante lo desconocido y eso es lo que importa. Prometemos visitarla pronto y cuando llegan los postres, cambiamos de tema y V. nos pone al día sobre el matrimonio (braguetazo para algunos) de Vega, una extriunfita que un día se tiñó el pelo de azul a lo Lucía Bosé. V. es la única persona que conozco que no tiene ni idea de quién es Chabelita, por eso lo que nos cuenta va a misa. Yo no había reparado en el asunto, pero me vengo arriba al saber que la chica (Vega) se ha casado con uno de los tiburones de Estrella Galicia, divorciado y padre de familia numerosa. Inmediatamente nos lanzamos a googlear al susodicho esperando encontrarnos a un madurito interesantón de los que se suele ligar Terelu, pero va a ser que no. El tipo es del montón. No se puede tener todo en esta vida.

Viernes. Resaca de GH VIP. La casa de Guadalix se cobra una nueva víctima, Olvido Hormigos. Las campañas de apoyo que defendían un bullying en toda regla contra la exconcejala no han sido suficiente en su careo con los belenistas. La rubia salía por patas del concurso y la Esteban daba las gracias a España por cumplir su deseo al grito de “Si me queréis, echadla”. Belén ejerce de Faraona y se pasa todo por el arco del triunfo, pero su lista de palmeros pierde adeptos a un ritmo brutal. El mismo pueblo que la coronó como su princesa, se lamenta de la actitud de la de San Blas entre esas cuatro paredes. Ciclotímica, machista, sectaria, falsa y hasta pandillera son algunos de los calificativos que se echará a los morros Belén cuando devuelva el tafanario a su cortijo. El horizonte se avecina con nubarrones y quizá la estancia vip termine arranándole a jirones la corona. Nadie dijo que ser princesa fuera fácil. 

20 enero 2015

KIKO A GUADALIX Y CHABELITA ¿A HONDURAS?


Me emperifollo para quemar Madrid con A. y E. Aún no hemos coincidido para felicitarnos el año face to face y la noche del jueves es perfecta para echar raíces en los garitos de moda sin echar mano de ansiolítico. Cuando estoy a punto de entrar a matar recibo un WhatsApp de E. advirtiéndome sobre la que va a caer. Lo consulto con A., que me pasa la pelota con elegancia y me traslada el marrón; la decisión final. Asomo el occipucio por la ventana y un chaparrón me arrasa el tupé de golpe. Termino posponiendo la cita con la boca pequeña y echándome encima la manta zamorana. Mientras oigo llover acurrucado, me pregunto desde cuándo el tiempo es un obstáculo para lanzarme a las calles. Sólo hay una respuesta; los años que cumplimos los carga el diablo. El chaparrón era sólo el anticipo de lo que estaba por venir. Agua, nieve y los medios de comunicación alertando sobre el síndrome postemporal que nos azuzaría los días posteriores. Si salir un lunes cualquiera de la cama se convierte en misión imposible, lo de moverse con cadenas puede ser motivo más que suficiente para pedir plaza en la López Ibor. Es entonces cuando me encomiendo al veinticuatro horas de Gran Hermano. Corro el peligro de engancharme y tirar mi vida por la borda pero me consuelo pensando que en un par de meses la casa cerrará sus puertas y la Esteban y compañía evacuarán sin una cámara en el cogote. El reality por el que pocos apostaban una década después de su última edición elevaba a los altares a la cadena, productora y el resto que comen del formato. Lo que parecía un casting de quinta división, cosas de la tele, resultó ser exquisito y perfecto para satisfacer las necesidades de casi cinco millones de espectadores pendientes de la expulsión disciplinaria de Los Chunguitos, las refriegas de Hormigos/Esteban y las partes pudendas de Coman, de profesión pasearse en pelotas por donde le plazca. La casa de Guadalix está que arde y el polluelo de la Pantoja se ha sumado al equipo para “Vivir la experiencia”, dice él, y facturar por la madre que lo parió y demás parentela, digo yo, que soy un deslenguado. La entrada de Paquirrín prometía un remanso de paz para el resto de concursantes, pero entre siesta y siesta la fiera se ha despertado y ha conseguido desencadenar el enésimo parraque por minuto de la princesa del pueblo, favorita por el público para llevarse el maletín y material sensible en una convivencia de estas características. A pesar de contar con palmeros fuera y dentro de la casa, Belén se las ve y se las desea para no agarrar el bolso y largarse con el moño a otra parte, como viene haciendo cada vez que le sale del ídem, (o del mismísimo, que diría ella), ¿me entiendes? La entiendo y con razón. Las cifras semanales que se manejan son jugosas, desorbitadas y diría que hasta indecentes en los tiempos que corren. Pero también es verdad que no hay empresario tonto que no desembolse mucho menos de lo que genera, así que bienvenidos sean los duros. También para Chabelita, que a pesar de mantener un perfil bajo los últimos meses, prepara un giro en su vida. Después de probar suerte como it girl sin demasiado éxito (más bien nulo), la pequeña Isa pondrá rumbo, más pronto que tarde, a Londres para perfeccionar el idioma y calentar su vuelta al meollo telecinquero. Cuando se le preguntaba a prima Anabel sobre el futuro de Isa Pantoja, la sobrinísima apuntaba en esta dirección: “Chabelita no concede entrevistas porque está preparando algo para dentro de un par de meses”. Quizá ahí esté la clave y veamos a la it de Cantora lanzándose en paracaídas a las aguas de… ¿Honduras? Con esta familia no hay nada imposible. Incluso hay voces que aseguran que ha sido tentada por una editorial. Que el todopoderoso Sandro Rey y las Alazán (hija y sobrina de los chungos y portada de Interviú) lo impidan, por el amor de Dios. Por cierto, me he estrenado hace cuarenta y ocho horas y aún estoy hiperventilando. He leído que es buena señal. Gracias por los ánimos.

15 enero 2015

MARTA ORTEGA, DIVORCIO EXPRÉS Y PUESTA A PUNTO


Lunes. Que si espectacular, que si nueva vida de soltera, que si celebra su cumpleaños más atractiva que nunca. Éstas podrían ser algunas de las entradillas de cabecera de Anne Igartiburu, pero son los titulares que le dedican las revistas del colorín a Marta Ortega. Y digo yo, seamos francos. La chica nunca ha sido atractiva, ni espectacular, ni siquiera ha compartido con los medios sus anteriores cumpleaños. Eso sí, está forrada y camino del divorcio exprés. La benjamina de Amancio Ortega capea el temporal y se deja ver aquí y allá con la cabeza alta, los tacones a punto y las transparencias por bandera. Eso siempre suma cuando quieres darle por saco a tu ex. Dicen en los mentideros que detrás del silencio del que fue su marido habría pensiones compensatorias, acuerdos privados y caballos de competición. Algo parecido a la situación vitalicia que negocia Alfonso Díez. El viudo, que no separado, sale por patas de Las Dueñas, pero con una jubilación prometedora, con vistas al mar y un gorila de los que te llevan las bolsas por el Barrio de Salamanca (vale, estoy fabulando). Todo con tal de cumplir la última voluntad de Cayetana.

Martes. Gran Hermano VIP arranca con éxito una década después de su última edición. La casa que un día reunió a personajes de la cultura, la política y la alta sociedad (de Isabel Pisano a Chayo Mohedano), acoge esta vez un revuelto de tronistas, chulos de discoteca, nueras resabiadas y chiquillas del capataz con ínfulas de tonadillera. Puede sonar a guasa, pero lo cierto es que lo más vip que habita entre las cuatro paredes de Guadalix es Belén Esteban. La de Paracuellos ha cogido el petate de extensiones y se ha lanzado al reality por petición popular y para demostrarle a su pueblo que está totalmente recuperada, hinchada de felicidad y enamorada hasta las trancas del Migue, como dice ella. Las quinielas sobre su inminente abandono del concurso se suceden en las redes, pero de momento la Esteban practica ejercicio y palmea a ritmo de Los Chunguitos. Con la princesa privada de libertad, sus enemigos más íntimos salen a pasear y hacen doblete la misma semana. Campanario aprovecha para mostrarse como un alma cándida (quizá lo sea, ojo) en el set de sorpresas de Jorge Javier y Jesulín (chico Torrente) anuncia a golpe de portada su vuelta a los ruedos al más puro estilo Fran Rivera. Ambos explican al unísono que ninguno lo hace por razones económicas. Ni se nos hubiese pasado por la cabeza (…).

Miércoles. Aprovechando que Rociíto vuelve a estar en primera línea de fuego, Antonio David vuelve a la carga y suelta lo más grande sobre los Jurado vía exclusiva. El guardia civil metido a asesor del amor hace balance sobre la metamorfosis de Carrasco a lo largo de todos estos años. Su juventud, su boda circense, la polémica separación y el mutis por el foro que se gasta de un tiempo a esta parte con respecto a su vida familiar. Según Antonio, Fidel Albiac es el que mece la cuna en la sombra y el que no facilita la convivencia con sus hijos. Flores descorcha pero recula a partes iguales y siempre deja las frases sin terminar. Sea por miedo a una demanda o por dosificar la información, a algunos ya nos empieza a repatear un pelín la actitud salvadora del malagueño, chico avispado y padre de familia, pero adosado de primer nivel que juega con la ventaja de que la otra parte jamás se la devuelve. Al menos, en voz alta.

Jueves. Confirmado. Edurne rumbo a Eurovisión y un servidor cumpliendo el reto marcado para este año. Pongo el pie por primera vez en un gimnasio y desembolso la matrícula con cara de novato. De momento no me he estrenado pero guardo el carnet de socio en la cartera y almaceno un arsenal de mallas monísimas. Dicen que el estilismo te da el empujón. El que no se consuela es porque no quiere.

05 enero 2015

EL EGO DE PELAYO Y EL LOOK DE ORTEGA

Jueves. Aún disfruto del exilio, pero asomo la pestaña para saludar y transmitiros mis mejores deseos para el año nuevo. Yo arrastro el trancazo desde Nochebuena y la cosa no tiene pinta de ir a mejor, pero me encomiendo a todos los jarabes que anuncia la tele y me doy un respiro de vez en cuando para salir de farra. A vísperas de Reyes, me hago un tour exprés de tiendas y me dejo los ahorros cual Terelu en Toys “R” Us, me doy un homenaje de comida basura con A. y remato la noche con C. y R., hermanas (ellas) y amigas que me recogen cada vez que me dejo caer por estas tierras para arreglar el mundo a golpe de gin-tonic y mesa redonda. Nos dan las mil y C. la deja caer: “Se nos fue la hora, es mejor no salir”. Al resto nos salta un resorte y nos ponemos en faena. Que vuelen los potingues, la noche gijonesa es nuestra.

Viernes. Las televisiones tiran la casa por la ventana y abren el 2015 desembolsando dinerales con tal de seducir a nuevos adeptos y fidelizar a los fósiles que pasamos horas anclados a la caja tonta. Después del debut de Felipe (Letizio en sectores antimonárquicos) y de las no uvas que se marcó Canal Sur, el postizo de Tamara Gorro fue de lo más comentado en redes sociales. Es un clásico; cuando estamos convencidos de que ha desaparecido del mapa para ejercer de perfecta esposa y chica humilde venida a más, va la tía y se cuela en galas de José Luis Moreno compartiendo plano con Paz Padilla. No recordaba algo tan hortera desde Noche de Fiesta.

Sábado. Las quinielas estaban en el aire, pero eran pocos los que daban por buena la información. Finalmente, la inminente entrada de Belén Esteban en la casa de Guadalix es un hecho. El contrato está firmado y el caché (me lo han soplado) bien merece que la de Paracuellos se deje el pellejo, las extensiones y hasta la vergüenza en el reality telecinquero de la temporada. “Voy para ganar” dice ella con el dedo en alto, pero los enemigos públicos se le multiplican con munición suficiente para hacer de la convivencia un campo de batalla que empuje a la princesa a chillar eso de “Por mi hija mato, saco los ojos, me los trago…”. Ya sabéis cómo continúa.

Domingo. Bofetada a mano abierta para el amor propio de Pelayo Díaz. El it boy que planeaba hacerse el agosto impartiendo master class en el Hotel Santo Mauro de Madrid por la módica cantidad de mil quinientos euros por barba, ha visto cómo su proyecto más ambicioso se quedaba en agua de borrajas por falta de alumnos. El ex de David Delfín y actual consorte de una de las cabezas visibles de Vuitton, presumía en sus perfiles de escapada paradisíaca rodeado de top models y ricos internacionales, pero era víctima de mofa en su patria por exceso de ego, falta de escrúpulos para según qué cosas y mucho morro para trotar por estos mundos. “Que hablen bien o mal, pero que hablen”, decía la gran Lola, ¿no?

Lunes. Mientras Ortega Cano abandona la trena por unos días y se deja ver peliteñido, con camisa de leñador y barbilla camino de convertirlo en el primer torero hipster, la heredera del imperio Inditex confirma el divorcio (era un secreto a voces) y ultima los flecos para salvaguardar el montante y dejar contento al jinete avilesino tras intentonas fallidas de reconducir su matrimonio. De una gallega a otra. L. nos comunica vía WhatsApp que nos aparca en Madrid para probar suerte en París. Me pilla por sorpresa y monto una pataleta al otro lado del teléfono, pero tras el soponcio, me alegro por ella y organizo cena-baile-despedida para celebrar sus éxitos por todo lo alto. Estoy seguro de que le irán las cosas bien y ya sueño con visitarla y hacerme selfies con la Torre Eiffel de fondo. Bon voyage, querida. Te echaremos de menos.

12 noviembre 2014

MIGUEL ÁNGEL SILVESTRE, PATRICIA CONDE Y VICEVERSA


Sábado. En pleno éxito de la segunda temporada de Velvet, Miguel Ángel Silvestre parece estar de suerte también en el terreno amoroso. Tras una relación intermitente con Blanca Suárez que terminó en ruptura cuando entró en escena Dani Martín, el eterno duque de la pequeña pantalla habría encontrado en Mirian Pérez a la sustituta ideal. Modelo de 26 años con proyección internacional y autora del blog Honey Dressing (revista ELLE), la canaria por la que aseguran que M.A.S. bebe los vientos, ni confirma ni desmiente relación. La it girl no es, sin embargo, una novata en el cuché ni el photocall, ya que paseó amor durante años por fiestas de postín con el top Javier de Miguel, que a su vez encontraría consuelo desde hace semanas en los brazos de Patricia Conde. En medio de una guerra judicial con su marido exprés, la rubia se divierte a puerta cerrada con el guaperas, habitual de pasarelas neoyorkinas y colega de blog de Conde en hola.com. Todos contentos.

Domingo. Como canta Luz Casal, Un año de amor es lo que celebra Belén Esteban. Coincidiendo con su cumpleaños, la Esteban y su corte de amigas clones (véanse la Mariví y la Tina) soplaron las 41 velas de la de San Blas e improvisaron una fiesta flamenca donde no faltó nadie. Sus íntimas, su hija, su madre, la prima del pueblo y su chico, Miguel Marcos, el responsable de haberle devuelto la alegría de vivir y con el que planea boda y bombo, o viceversa. A pesar de la diferencia de edad, la princesa del pueblo y el conductor de ambulancia apuestan por oficializar su historia, pese a que Fran Álvarez, su exmarido, promete no ponerle fácil la nulidad eclesiástica de su matrimonio. “Si no puede ser por la Iglesia, será por lo civil, pero nos casaremos, joda a quien joda”. Piiiii.

Lunes. Empieza la cuenta atrás para Maribel y sus fieles se amontonan a las puertas de Cantora para despedirse de la tonadillera antes de ingresar (previsiblemente) en prisión. La Bollo, Falete, Luisito Rollán o sus propios hijos, Kiko y Chabelita, corean a Pantoja en sus últimas horas en libertad y aprovechan las redes sociales para recalcar el agravio comparativo entre el caso de la cantante y el de la infanta Cristina. Desde el grito de “¡Yo soy igual que la Infanta!”, Pantoja y plañideras defendieron hasta la saciedad la desigualdad de ambas sentencias. Ante la reciente desimputación por blanqueo de la hermana del Rey, arde troya entre pantojos y recogen firmas para solicitar el indulto de Isabel, alegando, entre otras lindezas, que es la única folclórica que aún respira. Qué arte.

Martes. Se hizo de rogar pero el bolsero de Chabelita ha saltado a la palestra. José Manuel, Sema para los amigos, se erige cual Shangay Liliy sanluqueño a lo largo y ancho de la revista ¡QMD!. Pelo en pecho, pantuflas, toalla-turbante y pijamas jumpsuit en animal print aderezan el posado del confidente de Isa, que se define a sí mismo como "diva" y habla sin censura de su relación con el clan, sus artes amatorias o su papel como el mocito feliz de la hija de la Pantoja. Las imágenes pueden herir la sensibilidad. Yo aviso.