Lunes. Que si espectacular, que si nueva vida de soltera, que si celebra su cumpleaños más atractiva que nunca. Éstas podrían ser algunas de las entradillas de cabecera de Anne Igartiburu, pero son los titulares que le dedican las revistas del colorín a Marta Ortega. Y digo yo, seamos francos. La chica nunca ha sido atractiva, ni espectacular, ni siquiera ha compartido con los medios sus anteriores cumpleaños. Eso sí, está forrada y camino del divorcio exprés. La benjamina de Amancio Ortega capea el temporal y se deja ver aquí y allá con la cabeza alta, los tacones a punto y las transparencias por bandera. Eso siempre suma cuando quieres darle por saco a tu ex. Dicen en los mentideros que detrás del silencio del que fue su marido habría pensiones compensatorias, acuerdos privados y caballos de competición. Algo parecido a la situación vitalicia que negocia Alfonso Díez. El viudo, que no separado, sale por patas de Las Dueñas, pero con una jubilación prometedora, con vistas al mar y un gorila de los que te llevan las bolsas por el Barrio de Salamanca (vale, estoy fabulando). Todo con tal de cumplir la última voluntad de Cayetana.
Martes. Gran Hermano VIP arranca con éxito una década después de su última edición. La casa que un día reunió a personajes de la cultura, la política y la alta sociedad (de Isabel Pisano a Chayo Mohedano), acoge esta vez un revuelto de tronistas, chulos de discoteca, nueras resabiadas y chiquillas del capataz con ínfulas de tonadillera. Puede sonar a guasa, pero lo cierto es que lo más vip que habita entre las cuatro paredes de Guadalix es Belén Esteban. La de Paracuellos ha cogido el petate de extensiones y se ha lanzado al reality por petición popular y para demostrarle a su pueblo que está totalmente recuperada, hinchada de felicidad y enamorada hasta las trancas del Migue, como dice ella. Las quinielas sobre su inminente abandono del concurso se suceden en las redes, pero de momento la Esteban practica ejercicio y palmea a ritmo de Los Chunguitos. Con la princesa privada de libertad, sus enemigos más íntimos salen a pasear y hacen doblete la misma semana. Campanario aprovecha para mostrarse como un alma cándida (quizá lo sea, ojo) en el set de sorpresas de Jorge Javier y Jesulín (chico Torrente) anuncia a golpe de portada su vuelta a los ruedos al más puro estilo Fran Rivera. Ambos explican al unísono que ninguno lo hace por razones económicas. Ni se nos hubiese pasado por la cabeza (…).
Miércoles. Aprovechando que Rociíto vuelve a estar en primera línea de fuego, Antonio David vuelve a la carga y suelta lo más grande sobre los Jurado vía exclusiva. El guardia civil metido a asesor del amor hace balance sobre la metamorfosis de Carrasco a lo largo de todos estos años. Su juventud, su boda circense, la polémica separación y el mutis por el foro que se gasta de un tiempo a esta parte con respecto a su vida familiar. Según Antonio, Fidel Albiac es el que mece la cuna en la sombra y el que no facilita la convivencia con sus hijos. Flores descorcha pero recula a partes iguales y siempre deja las frases sin terminar. Sea por miedo a una demanda o por dosificar la información, a algunos ya nos empieza a repatear un pelín la actitud salvadora del malagueño, chico avispado y padre de familia, pero adosado de primer nivel que juega con la ventaja de que la otra parte jamás se la devuelve. Al menos, en voz alta.
Jueves. Confirmado. Edurne rumbo a Eurovisión y un servidor cumpliendo el reto marcado para este año. Pongo el pie por primera vez en un gimnasio y desembolso la matrícula con cara de novato. De momento no me he estrenado pero guardo el carnet de socio en la cartera y almaceno un arsenal de mallas monísimas. Dicen que el estilismo te da el empujón. El que no se consuela es porque no quiere.


