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13 diciembre 2011

A MI MANERA

Se avecina una navidad diferente. Cada uno la vivirá como quiera, como pueda, o simplemente, a su manera. No estamos en nuestro mejor momento, España experimenta una fuerte época de cambios. Fueron quizá demasiadas nochebuenas a lo grande, y estamos empezando a pagar todos nuestros excesos; eso sí, cada uno a su manera. No se avecina la mejor navidad para Maribel, antes I.P. Después de un año de bonanza enseñando sus renovados dientes, estrenando nuera, y haciendo un estudiado centrifugado de imagen, la veremos comiendo las uvas en directo con J.J., antes enemigo, ahora mejor amigo, y rememorando su gran concierto cuando se estrenaba como viuda, en aquella ocasión bajo la atenta mirada de la Reina, esta vez, simplemente a su manera. Estoy seguro de que lo hará bien, pero puede que a ella sus excesos también le pasen factura, y aquellas tardes llegando al Ayuntamiento de Marbella enseñando dientes, y empitonada como para entrar a la plaza, la lleven a noches muy oscuras en el calabozo. Por si hay alguna duda en el aire, por fin le toca confesar. Estoy seguro de que también lo hará... a su manera. De los tantos artículos que escriben últimamente sobre el caso Urdangarín, me hace gracia la comparativa de Boris Izaguirre, antes acostumbrado a bajarse los pantalones (en todos los sentidos), y ahora bastante brillante escribiendo. Mete a la Infanta Cristina en el mismo saco que a Maribel y a Mayte. Según él, las tres se mantuvieron al margen de los fraudes de sus maridos. Me cuesta imaginarme a alguna de ellas en esa tesitura, mirando hacia otro lado mientras ellos llenaban bolsas de plástico con billetes,  pero tienen en común las ganas de enriquecerse y no pegar palo al agua. A las ex de Cachuli les está saliendo mal, a Cristina un poco mejor, de momento. ¿Dará el Rey su mensaje de nochebuena escondido tras sus oscuras Carrera?  Me gustaría presenciar la cena en la Zarzuela. Me imagino a una Infanta cabizbaja y triste refugiada en mamá, y brindando con una Letizia venida arriba. Si Campanario hizo buena a Belén, Urdangarín acabará haciendo buena a Letizia. Eso sí, a su manera. Las compras navideñas también se presentan austeras; el Corte Inglés prescinde de top models, y este año se anuncia con un tierno y hogareño Tony Leblanc. Me da mucho que pensar este enfoque, pero me parece buena la campaña, intentan lanzar un mensaje anti crisis, aunque a su manera. Las fiestas en la Moncloa también serán distintas. ZP y sus siniestras hijas se mudan a un casoplón a compartir turrones y cotillón con personajes como Genoveva o Gonzalo Miró, dejando hueco en su antigua casa a un Rajoy que lo tiene muy, muy difícil a partir de ahora. Las dos familias permanecerán unidas en estas fechas, cada una a su manera. La televisión pública no se libra tampoco de cambios. En esta ocasión Raphael se quedará con su Natalia en casa, y escucharemos de fondo toda la cena a una siempre joven Ana Belén. A partir de ahí también vendrá una nueva etapa para TVE, volarán muchas cabezas, pero Igartiburu y Ana Blanco resistirán otro gobierno más, cada una a su manera. Pero no todo es minimal, ni triste, ni oscuro, ni austero. Siempre nos quedará el suplemento del periódico de Pedro J. Esta vez no tiene una portada, sino dos.Todo a lo grande. Alaska y su marido (o como leí el otro día, su marida), posan con su variopinta y warholista minipandi,  y lo hacen cargados de todos los broches, joyones y pieles que había en los showrooms madrileños. Ellos son así, y celebran la navidad bajo su lema "más es más". Respetable, lo hacen a su manera. Dicen que el año nuevo esta vez no será próspero, pero quizá esta navidad recuperemos el verdadero sentido de estas fechas, bajo mi punto de vista lo habíamos perdido. Os deseo feliz navidad a todos, pero siempre... ¿cómoooo? Pues a mi manera.

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